El pasado día 7 de octubre de 2026, el Instituto Franklin de la universidad de Alcalá ha descubierto una placa conmemorativa en la citada universidad, en reconocimiento a Bernardo de Gálvez por su contribución a la independencia de los Estados Unidos de América.
El homenaje comenzó a las 10:00 con el descubrimiento de una placa dedicada a Bernardo de Gálvez, colocada en el vestíbulo del antiguo e histórico Colegio de los Trinitarios, actual sede del Instituto Franklin de la Universidad de Alcalá de Henares. La placa fue develada por D. Antonio Vázquez, Presidente del Consejo Asesor del citado Instituto, y D. Marcos Llago, General Director del Instituto de Historia y Cultura Militar.

Seguidamente los asistentes se trasladaron al Paraninfo, aula magna de tan histórica Universidad y el espacio más emblemático del antiguo Colegio Mayor de San Ildefonso. Lo mandó construir el cardenal Cisneros a comienzos del siglo XVI y la obra concluyó el año 1520.
Es un majestuoso recinto, al que se accede por el patio de los Filósofos, que fue diseñado por el arquitecto Pedro de la Cotera. Como demostración de la importancia de tan espectacular e histórico auditorio baste señalar que en él los Reyes de España entregan cada 23 de abril el Premio Cervantes, el más importante galardón literario de la lengua castellana.

Inició el acto el Rector Magnífico de la Universidad, D. Carmelo Sánchez Pérez, que dio la bienvenida a cuantos llenaban el Paraninfo y reseñó la importancia de la insigne figura que ha motivado este homenaje. Seguidamente el director del Instituto Franklin, D. José Antonio Gurpegui, presentó al Vicepresidente de la Asociación Bernardo de Gálvez, D. Manuel Olmedo, que impartió la conferencia magistral con el título “Bernardo de Gálvez. Non omnis moriar”
El relato comenzó con el recuerdo de la estatua de Bernardo de Gálvez, debida al escultor Juan de Ávalos, que en 1976 Su Majestad el Rey Don Juan Carlos obsequió a Estados Unidos al cumplirse el bicentenario de la Declaración de Independencia y que lamentablemente apenas tuvo relevancia que motivara el profundizar en la ayuda que España prestó a la revolución americana.

Seguidamente se fue desgranando, con los oportunos comentarios, un conjunto de imágenes referentes a la figura y hechos de Bernardo de Gálvez, desde su intervención apenas cumplidos los 16 años en la guerra contra el reino Unido y Portugal. De aquellos años son el entremés que Bernardo escribió, sus campañas contra los Apaches en la Nueva España y Texas y luego sus estudios en la Real Academia Militar de Ávila.
Allí comenzó su amistad con Francisco de Saavedra, que crecería y se mantendría el resto de sus vidas. Y allí compuso la música que compuso como himno de la expedición contra Argel, en la que el entonces capitán Gálvez recibió una grave herida por impacto de bala de fusil en una pierna.

En el relato, con la proyección de las adecuadas imágenes, bastantes de ellas apenas o totalmente desconocidas (fueron 76 a lo largo de la conferencia), se intercalaron episodios directamente relacionados con los líderes españoles y americanos de aquella época, entre ellos los obsequios que se le hicieron al General Washington, las brillantes acciones de las tropas españolas en la Capitanía General de Guatemala, que estuvieron dirigidas por Matías de Gálvez, padre de Bernardo.
Se enfatizó también el extraordinario papel que desempeñaron José y Miguel de Gálvez, hermanos de Matías, que fueron los cerebros que diseñaron la estrategia en el teatro de operaciones americano. Y, por supuesto, se explicitaron las operaciones desarrolladas por las tropas al mando del ya General Gálvez en Luisiana y Florida Occidental.
Entre las 76 imágenes expuestas destacan los 6 retratos de Bernardo, los 5 de Matías, los tres de José y los de Miguel y otros destacados protagonistas de tan extraordinaria etapa de la Historia de España. Detrás de cada uno de tales óleos hay una historia, como es el caso del retrato de Matías conservado en el Museo de América, que supone un curioso y singular episodio, que merecerá las oportunas gestiones para recuperar lo que fue deliberadamente ocultado.
Singularmente importante es lo relativo al retrato de Bernardo de Gálvez que Oliver Pollock entregó en el Congreso en 1783. La Asociación ha conseguido un crucial indicio sobre su actual paradero, y no será extraño no conduzca a su recuperación, que se espera sea pronto.
También se relató las circunstancias por las que la Asociación logró colgar en el Capitolio de Washington el día 9 de diciembre de 2014 un retrato de Bernardo de Gálvez -copia del original pintado por Mariano Salvador Maella entre los años 1783 y 1784, y como feliz consecuencia una semana más tarde nuestro gran Héroe fue honrado por el Presidente Obama con el título de Ciudadano Honorario de Estados Unidos, y ello gracias a la iniciativa de la Sociedad Nacional de Hijas de la Revolución Americana, que consiguieron hacer triunfar el Congresista Jeff Miller y el Senador Marco Rubio.

A lo largo de la intervención el conferenciante fue exponiendo las actividades desarrolladas por la Asociación Bernardo de Gálvez, fundada en Málaga el año 2008, así como lo que con anterioridad afrontaron dos investigadores malagueños -a partir del año 2005- con el patrocinio de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, fruto de lo cual fueron las publicaciones editadas en 2006 y 2007, conteniendo los primeros datos conseguidos en el Archivo de Indias de Sevilla y en el Archivo Saavedra de Granada, así como en la Biblioteca Nacional de España.
En la última parte de la exposición se refirió detenidamente el conferenciante a la importantísima y decisiva aportación de España al definitivo triunfo norteamericano en Yorktown, que tuvo como protagonistas a Bernardo de Gálvez y Francisco de Saavedra. Porque gracias a ambos, estrechamente coordinados, Washington pudo recibir más de 120 toneladas de Pesos de plata, que le permitieron abonar a sus soldados seis meses de pagas atrasadas y comprar pólvora, armas, caballos, carros... y alimentarlos.
Pero los franceses no dijeron que aquel valioso monetario había sido aportado por los españoles. El conocimiento hace apenas tres años de este extraordinario episodio se debió a las investigaciones realizadas por el conferenciante en el Archivo Histórico Nacional.
Concluida su exposición el Vicepresidente de la Asociación entregó varios obsequios como testimonio de agradecimiento por la ayuda recibida de varias personas e instituciones, así como singulares recuerdos a los directivos de la Universidad de Alcalá.